En lo que él define como “una actividad navideña llena de magia, sueños y emoción”, Martín Vasalto, director regional para el norte de España de Jenkins & Co., ha anunciado esta mañana que hoy mismo, 1 de diciembre, ha puesto en marcha un “calendario de adviento de despidos”. “Cada día destaparemos una casilla y en vez de una chocolatina lo que habrá es un papel con el nombre de un trabajador escrito. Puede ser cualquiera, ¿eh? Cualquier cargo menos uno, jeje, que soy yo”, ha explicado a sus trabajadores esta mañana. No parecen compartir el espíritu navideño del jefe porque no han aplaudido demasiado la idea.
“Hay que seguir encontrando motivos para emocionarse, especialmente en Navidad”, dice el ejecutivo.
“A ver, a ver… ¡Qué emoción, qué emoción! A ver, a ver… ¡Jesús Fajín! ¿Este dónde trabaja? Ah, en marketing, sí, sí. Ya sé quién es. Pues se va a la calle. Ay, qué divertido. Aunque hubiera sido bonito que Jesús saliera el día 25, por aquello de que es el día que nace Jesús, pero bueno. Bien, bien, me gusta”, ha dicho Vasalto. El ejecutivo celebra que los calendarios de adviento, cada vez más populares, sean tan adecuados porque le permite despedir a hasta 25 personas —o más, según dice, porque quizá el último día, el de Navidad, el premio es más gordo—, día a día y no de golpe, “prolongando la ilusión” durante todo el período prenavideño.
“Sé que dan ganas de abrir todas las casillas el primer día pero hay que resistir la tentación”, defiende el jefe. Sus trabajadores han aplaudido tímidamente el despido de su compañero Jesús porque, según este directivo, “a los adultos a veces les cuesta seguir creyendo en la magia”.
Vasalto está deseando también que sus trabajadores reciban sus lotes navideños este año, consistentes en un jamón, un chorizo, dos turrones, un panettone de pasas y un montón de trabajo extra, a modo de sorpresa, que tendrán que hacer en casa, fuera de horas y durante los días de vacaciones.










Menos mal que nos queda el humor, en horas de trabajo…