Seis dotaciones de bomberos y más de cien agentes de la Policía Nacional se han congregado este mediodía en los alrededores del establecimiento de Ikea de la localidad madrileña de San Sebastián de los Reyes. Varios trabajadores de la tienda habían advertido de la presencia del actor Pepe Viyuela en las instalaciones, forzando la inmediata evacuación del local. «Por suerte, los martes no hay mucha gente. Llega a ocurrir un sábado y se lía una mucho peor», comentaba una vendedora, aún con el susto en el cuerpo.
Viyuela aparece en las grabaciones de las cámaras de seguridad accediendo a Ikea a las 13:36, una hora crítica en la que mucha gente acude a comer a la cafetería. Los vídeos muestran cómo se entretiene unos minutos en la planta baja, echando un vistazo a los complementos, pero muy pronto se acerca peligrosamente a las sillas. «No estamos preparados para una eventualidad de estas características. Ikea es una empresa sueca, a los suecos es difícil explicarles qué pasa con Pepe Viyuela y las sillas», señala el director de tienda.
A las 13:46, un negociador de la Policía Nacional intentaba comunicarse con el intérprete a través de la megafonía del propio centro. Sin embargo, Viyuela estaba concentrado en las sillas expuestas y no prestaba atención. «En ese momento, se toma la determinación de requerir la intervención de los artificieros», explica un portavoz del cuerpo policial. Los TEDAX llegaban en helicóptero a las 14:06, momento en el que Pepe Viyuela intentaba sentarse en una silla POÄNG. «La silla se caía, se torcía y se retorcía, se escapaba, se enganchaba en su ropa, se desplomaba con él. Había que pararlo», relata uno de los agentes.
Finalmente, los artificieros optaban por cubrir al actor con una bolsa grande de color azul del propio Ikea. Su objetivo era arrastrarlo al exterior agarrando la bolsa por las asas y retirarlo de la vía pública lo antes posible. «La bolsa se enredó con las patas de la silla, imposible saber cómo», dicen los artificieros, que consiguieron sacar «ese enredo de plástico, madera y persona» atrapándolo con un gancho.
En estos momentos, el riojano se encuentra en el Hospital Infanta Sofía. «Está en una sala aparte, aislado del resto, aún enganchado a la bolsa y a la silla de Ikea. Es una suerte que en los hospitales españoles no haya camas ni sillas libres, la verdad», explican desde el centro hospitalario.










Si alguna vez recibo una picadura de la cobra gay y me vuelvo gay quiero que Pepe Viyuela sea mío
Creo que pasar bajo un arco iris también funciona. Saluda a Pepe…
Mucho más poético, gracias hombre
Jooeer!!!
Eso no ha sucedido. No es cierto. Exijo una rectificación. O un duelo por honor.
Joer machooooo