El sector inmobiliario ha empezado de un tiempo a esta parte a ofrecer ataúdes para entrar a vivir. El principal reclamo de este producto es el hecho de que los inmuebles que ofrece el mercado a estas alturas no sean ya mucho más grandes. “Algunos ataúdes están realmente bien, están hechos con buenos materiales”, defienden desde el sector. «Disponen de muchas posibilidades», añaden.
Los ataúdes vienen con baño integrado, que es un juego de pañales para que el inquilino pueda hacer sus necesidades; con cocina, que es la comida que pueden llevar en la boca al acostarse, y el resto del espacio ya se considera habitación/sala de estar. Los precios oscilan entre los 500 y los 700 euros al mes, lo que ha convertido esta opción en la preferida de muchos españoles.
Los contratos de los arrendadores van desde los tres meses hasta toda la eternidad. Debido a que los ataúdes siempre tienen un poco de holgura, muchos de ellos se ofertan como ideales para parejas. También hay anuncios que destacan la cercanía al metro, pues la mayoría de los ataúdes están enterrados bajo tierra.
Esta iniciativa podría acabar con el problema de la vivienda en España y ya se prevé sacar todos los cadáveres de los ataúdes para dejar espacio a los vivos. “Hace años, igual tenía sentido que los muertos ocupasen espacio, pero ahora ya no hay pisos libres en España y no se puede seguir desaprovechando tanto ataúd”, reconocen los expertos.










Lo que tendrían que hacer es liberalizar el suelo pa que bajen los precios
voy a comprar tres, les coloco en el retiro y monto bonitos bed & breakfast
Madre mia con los correctores: Dead & Breakfast