Los países europeos se han sorprendido mucho esta mañana al comprobar que Francia había abandonado la Unión Europea sin avisar a nadie. Los hechos salieron a la luz cuando un representante alemán se dio la vuelta hacia donde estaba Francia para comentarle algo y comprobó que el país galo había recogido todas sus cosas y se había ido.
La situación recuerda a lo ocurrido con Gran Bretaña hace unos años, pero Francia lo ha hecho de un día para otro y sin despedirse de nadie. Esta marcha deja muy debilitada a Europa, que sin Francia pierde a uno de sus principales potencias. Diferentes líderes europeos han mostrado su sorpresa y su indignación ante la inesperada marcha del país vecino. “Han ejecutado una bomba de humo legendaria”, lamenta Ursula von der Leyen, la presidenta de la Comisión Europea.
El país galo ha dejado un hueco enorme en el mapa europeo y ahora España es una isla. “Tendremos que habituarnos a esta nueva situación geográfica”, ha declarado Pedro Sánchez a los españoles. “Ahora disponemos de varios miles de kilómetros más de costa, así que podremos recibir a millones de turistas más”, celebraba, eso sí, el jefe del Ejecutivo español. “Desgraciadamente, también se han llevado Córcega”, lamentan los españoles, que tenían la esperanza de quedarse con la isla.
Gracias a la tecnología satelital, que envía millones de fotografías de la Tierra cada segundo, Europa ha podido comprobar que Francia ha decidido instalarse en el océano Pacífico, a unos 200 kilómetros al norte de Nueva Zelanda. “Llevábamos toda la vida en Europa y nos apetecía cambiar de aires”, ha dicho Emmanuel Macron sin dar muchas más explicaciones a sus antiguos socios.









