En un céntrico restaurante de Madrid, una familia cedió ayer y acabó recurriendo a la tableta para distraer al abuelo con el fin de que dejara de molestar con sus quejas sobre inmigración. El anciano llevaba incomodando al resto de comensales desde su llegada, acercándose a ellos y hablándoles de las políticas de inmigración del Gobierno. “No molestes, abuelo, siéntate aquí”, le decían sus hijos mientras comían los entrantes.
Cada vez que llegaba un camarero a la mesa, el abuelo se ponía a gritarle y a decir que los inmigrantes están quitando el trabajo a los españoles. Para no pasar más vergüenza, el nieto del anciano tuvo que cederle el iPad. “Normalmente no nos gusta que esté tan pendiente de las pantallas, pero si queremos cenar tranquilos es la única manera”, reconocen los familiares.
En estos momentos, el abuelo se está distrayendo viendo vídeos de trenes y bricolaje en “Youtube Elderly”, el canal de la plataforma diseñado para ancianos. “Está muy bien porque puede mantener ocupados a nuestros mayores durante horas con contenido protegido”, explican los hijos del anciano. “Le ponemos la tableta con los auriculares y así podemos cenar tranquilos durante dos horas, hasta que tiene que ir al baño”, comentan.
Al cierre de la edición, durante los postres, la prensa ha podido saber que la tableta se ha quedado sin batería y el abuelo ha vuelto a molestar a los demás comensales del restaurante con un bulo sobre los menas. “Hemos tenido que darle un chupito para que le entre el sueño”, declaran sus hijos.









