Tras aplicarse despreocupadamente primero el acondicionador y luego el champú y no a la inversa, como debe hacerse, Javier Soñate, un hombre de 43 años de Madrid, ha provocado un incendio en plena ducha, obligando a los bomberos a intervenir. “Es química básica y debe aplicarse en el orden adecuado. Podría haber ocurrido una desgracia”, explica a El Mundo Today uno de los bomberos que rompió la mampara de la ducha con un hacha para rescatar a Soñate.
Este tipo de incidentes es cada vez más frecuente dado que el móvil ha desplazado a las etiquetas de los productos de ducha como lectura predilecta en el baño, y mucha gente usa el champú y el acondicionador sin haber leído antes las instrucciones, confirma el cuerpo de bomberos. “Estamos en una época de gran analfabetismo dermocosmético por culpa del móvil y luego pasa lo que pasa. Hace veinte años todo el mundo sabía si su champú tenía extractos de melocotón y su acondicionador debía usarse sobre el cabello seco o húmedo y en qué momento”, lamentan los fabricantes de geles y champús.
A última hora, la prensa ha sabido que Soñate ha provocado la explosión de una ensalada por haber haberla aliñado con aceite y vinagre en el orden equivocado









