Tras haber perdido a más de diez de sus valientes capas en una misión suicida, un rollo de papel higiénico se ha visto totalmente superado esta tarde y ha pedido la inmediata intervención de las toallitas húmedas. “Mayday, mayday, código marrón”, le ha dicho al paquete de toallitas que reposa siempre sobre el inodoro.
Los hechos han tenido lugar en el baño de un domicilio privado de Vitoria alrededor de las cinco y media de la tarde. Lo que parecía una intervención estándar del papel higiénico se ha acabado complicando a tal extremo que el rollo ha tenido que pedir refuerzos con urgencia. “Las capas iban cayendo una a una sin avanzar lo más mínimo”, reconoce el único testigo visual de la escena.
“El papel higiénico demostró una enorme valentía, pero llega a donde llega y no se le pueden pedir milagros”, ha explicado el hombre que se encontraba en el lugar de los hechos. “Fire in the hole”, gritó el rollo de papel al ver que no había manera de detener aquello. “No se sabe cómo, pero las últimas salían más manchadas que las primeras. Era un auténtico infierno”, relata todavía con el susto en el rollo.
Lo que para el rollo de papel higiénico era una situación inabarcable, ha sido solucionado por una sola toallita húmeda en cuestión de segundos. “Son los GEOS de la caca”, se descubre el rollo ante las toallitas. “Un cuerpo de élite en toda regla”, concluye.









