Tras la última derrota parlamentaria, el decreto ley que proponía prorrogar los alquileres vigentes dos años más, Pedro Sánchez ha empezado a pensar, según fuentes cercanas, que quizá Feijóo sí sea, tal y como ha comentado en alguna ocasión, el presidente del Gobierno. “Eso explicaría muchas cosas. Todo cuadra”, se ha dicho Sánchez a sí mismo al darse cuenta de que, acudiendo a los datos, es imposible que él sea presidente al carecer de socios.
“Claro, claro… El hombre [Alberto Núñez Feijóo, líder de la oposición] lo dijo hace tiempo y yo por puro prejuicio no le hice caso, pero es posible que el presidente sí sea él”, ha pensado Sánchez, que ahora teme haber estado haciendo un ridículo espantoso durante toda la presente legislatura. Pese a todo la sospecha, lejos de asustarle por relegarle a líder de la oposición, ha tranquilizado a Sánchez, que ha dejado de sentirse mal por no ser capaz de sacar adelante ninguna propuesta.
“Mucho hago para no ser presidente”, se ha dicho a sí mismo.
Sánchez ha concluido que está haciendo un gran trabajo como diputado raso y que “eso a la ciudadanía le llega”, por lo que espera conseguir un buen resultado en las próximas elecciones generales y confía en llegar a la Moncloa y poder, al fin, gobernar.









