Tras intentar probar una nueva ruta más eficiente, la fragata española Cristobal Colón ha acabado desviándose y descubriendo un nuevo continente que ahora, según informa el Gobierno, pertenece al Reino de España y por tanto a Felipe VI. España envió la fragata a Chipre el pasado jueves, en compañía del portaaviones francés Charles de Gaulle y de otros navíos de la Armada griega, tras el ataque iraní a una de sus bases. “Es nuestro compromiso ayudar a un aliado europeo, pero la Cristobal Colón pensó que podía encontrar una ruta más corta a Chipre y tras desaparecer del radar tres días parece que ha encontrado un continente desconocido poblado de infieles”, ha confirmado Margarita Robles, ministra de Defensa, esta misma mañana.
“Logicamente España intentará evangelizar a esos nativos y bautizarlos o bien someterlos si muestran resistencia”, detallaba Robles.
Los miembros de la tripulación, que ya han desembarcado en Nueva-Nueva España, han insistido en llamar “chipriotas” a los habitantes de ese nuevo continente, geográficamente situado a miles de kilómetros de Chipre y con ninguna conexión con el país mediterráneo. “Les llamaremos chipriotas para siempre, aunque ya sepamos que no son chipriotas, pero los españoles somos testarudos”, bromean desde Defensa.
Con este error, típico de la armada española, España ha faltado a su compromiso de ayudar a proteger las fronteras de sus aliados y por tanto podría enfrentarse a sanciones “que pagaremos con todo el oro que encontremos en Nueva-Nueva España”, en palabras del presidente del Gobierno Pedro Sánchez.









