Días después de la controversia, la chirigota gaditana que rendía homenaje al físico Stephen Hawking y que muchos encontraron “ofensiva” ha obligado a muchos a retractarse después de que “Una chirigota en teoría” (el nombre de la agrupación) haya publicado un artículo la prestigiosa revista Physics Journal donde confirman la inflación cósmica y explican el origen de las ondas gravitacionales primordiales, uno de los grandes retos pendientes de la astrofísica. “Stephen Hawking es uno de los grandes genios de la historia de la ciencia y él era solo uno. Nosotros somos 20”, dice el Stephen Hawking chirigotero número 14 restando importancia a su importantísimo descubrimiento que zanja un problema cosmológico con más de cinco décadas de antigüedad.
Esta agrupación chirigotera no solo ha sido capaz de poner punto y final a una de las grandes incógnitas de la astrofísica (en cada instante de la historia del universo existe un distancia que determina un límite u horizonte para el universo observable en esa época, el cual está fijado por la distancia que ha viajado la luz desde la singularidad inicial del Big Bang) sino que también han logrado publicar, por primera vez en la historia, un paper de alto calado científico en estrofas de chirigota:
“Venimos desde el Big Bang
con bata blanca y plas-plas,
somos sabios del espacio
pero cantamos fataaaaal.
Dicen que al principio, pisha,
todo era punto y presión,
y en menos que canta un gallo
esto explotó sin razón.
Siendo T la temperatura equivalente
a la distribución energética, mi gente
de la radiación (distribución de cuerpo negro),
podemos poner entonces, cuidado que viene el nervio
N ~ log [a(tf) Hinf /a(t0) H0] = log [{a(tf)/a(t0)} {Hinf /Hr} {Hr/H0}] ~
~ log [{a(tf)/a(t0)} {a(tr)/a(tf)}2 {a(t0)/a(tr)}1/n]
donde Hr y tr son respectivamente
la constante de Hubble… mismamente
Ay, ay, ay. Caaaabrón
(trompetilla)
Qué bonito está mi Cádiz
qué bonito está mi Cádiz
(trompetilla final)”
«Para nosotros, lo importante era no ofender, caer bien, después ya, concursar», dice Miguel Ángel Llull, el Stephen Hawking número 2.
«Había un poquito de tensión porque el cuplé que teníamos preparado lo habíamos cambiado esa misma mañana. El tema del cuplé, digamos, nos los pisaron tres o cuatro veces y Paco me dijo que podía cambiarlo y a mí el recorrido que tomaba, con ese final sobre el tema Julio Iglesias, un tema así, más actual, me gustaba mucho, pero pensamos también que para que el homenaje funcionara teníamos que resolver alguno de los grandes enigmas de la astrofísica actual y nos pusimos a resolver el tema de la radiación de fondo de microondas. A lo mejor no ha entrado como yo quería, pero bueno, esperemos que nos valoren que era algo novedoso. Y al final ha entrado el popurrí, así que bien», valora Llull que insiste en que «lo importante era no caer mal y no ofender, y ya está» y no tanto, dice, lograr avance cosmológico alguno. Pese a todo, su chirigota forma parte ya de la historia de la física.
«A alguien la habrá ofendido, como en todos lados, pero las vibraciones que hemos sentido han sido buenas y nosotros estamos muy contentos», sentencia el chirigotero.










Creo que falta un signo – en la expresion, teneis que descontar la influencia de la energía oscura cerca del limite de ChandraSekar, pero por lo demás, es una maravilla:)
Su comentario es tan genial como el artículo.