Más de 4 millones de españoles padecen algún tipo de trastorno del sueño crónico y grave, lo que afecta muy negativamente a la calidad de vida de los monstruos, demonios y otros criptocriaturas que viven debajo de sus camas esperando a que caigan dormidos para comerse sus pies. “Este hijoputa”, dice un demonio llamado Asmodek en referencia a Benito Zorrilla, el español de 45 años al que quiere comerse, “pasa horas cada noche mirando el móvil. Horas, ¿eh? Y al final me acabo durmiendo yo antes que él. Estoy negro con este tema”.
La situación es alarmante para miles de criaturas y seres arcanos que se vuelven cada noche al inframundo con las manos vacías porque un alto porcentaje de personas a las que acechan duermen fatal. “Yo me aparezco en tus sueños durante semanas y convierto tu vida en un infierno hasta que no eres capaz de distinguir el sueño de la vigilia y finalmente te devoro en una de tus pesadillas… pero si no te duermes no puedo hacer nada, ¿me entiendes? Así no se puede, es que no se puede”, se queja Zalvek, un demonio de la parálisis del sueño.
“Si no hay sueño, no hay parálisis, no sé si me explico”, insiste a la prensa.
Los monstruos culpabilizan a las redes sociales, pero también al exceso de carga de trabajo y a los altos niveles de ansiedad, responsables del insomnio en España, y abogan por un uso racional del móvil “que debería quedarse siempre, siempre, siempre, fuera de la habitación” y por unos horarios de sueño “a la europea” que permitan a los españoles conciliar mejor y dormir más horas.
Bastante duro es ya para estos monstruos que la mayoría de españoles duerma con las sábanas y mantas remetidas entre el colchón y el somier, lo que deja pocos pies vulnerables al aire. “Este país está muy bien para los bares, pero para los que venimos a trabajar de esto [devorar a personas o hacerles cosas ignominiosas mientras duermen] es una auténtica mierda”, dicen.
En los últimos años, no solo el trabajo de las criptocriaturas reptantes se ha vuelto más dificultoso en nuestro país, sino que también algunos no-muertos elhan empezado a sufrir algunas consecuencias de cambios sociales relativamente recientes. “Seduje a una persona para que me dejara entrar en su piso, pero no me dejó pasar por si yo era un okupa. Y yo venga a decirle que no soy un okupa, que soy un vampiro. Y nada, no me invitó a pasar. Yo soy español, o fui español, y tengo mis derechos, pero hay un clima generalizado de ansiedad y desconfianza hacia el prójimo que es que no… Es que no”, se queja un vampiro de 350 años llamado Amadeo Gracián que está pensando en emigrar por primera vez en su no vida.
Lord Gorgoroth, Príncipe de las Tinieblas, ha dado permiso a todas sus criaturas para devorar españoles también a la luz del día, cuando duermen en la oficina.










Jajaja, también se quieren comer vuestros pies? Yo pensé que solo los míos 😂😂😂