Esta semana, Geraint Lewis, catedrático de astrofísica del Instituto de Astronomía de la Universidad de Sídney, y David Kipping, profesor de astronomía en la Universidad de Columbia de Nueva York, han calculado matemáticamente la cantidad de vida extraterrestre que puede haber en el universo y la probabilidad estadística de que seamos capaces de detectarla. Los resultados concluyen que lo más probable es que no estemos solos, pero las posibilidades de contactar con vida fuera de nuestro planeta son escasas porque en el resto del universo no hay libertad de expresión.
«El universo se expande y los autoritarismos también», concluyen los investigadores. «No recibimos señales de radio ni de televisión y es absurdo pensar que el motivo es que estamos solos. Un vistazo a nuestro propio ecosistema permite deducir que lo más probable es que imperen las dictaduras», añaden.
El mismo estudio asegura además que los extraterrestres tienen limitada su libertad de movimiento. «Sus líderes no quieren que contacten con sociedades más libres. Tal vez se acerquen a nosotros cuando en la Tierra se haya completado el proceso de restricción de las libertades individuales», argumentan Lewis y Kipping.
Los astrofísicos consideran que la democracia es «una anomalía» y que pronto nuestro planeta acabará teniendo una atmósfera irrespirable como la de tantos otros. «El cosmos tiende hacia el silencio y la nada absoluta. Nosotros también», sentencian.









