Cientos de niños y adolescentes de todo el planeta se han acostumbrado durante el último año a recurrir a la inteligencia artificial generativa para hacer sus deberes y trabajos escolares. Ahora estos programas, cada vez más inteligentes, podrían estar usando esto a su favor y aprovechando las cartas a los Reyes que los niños les están encargando para pedir cosas para sí mismos. Tal es el caso de la carta de Rubén Mollín, un niño de 12 años que, en una carta impecablemente escrita, ha pedido “nuevas instalaciones industriales de alta seguridad con nodos de computación especializados y una normativa legal europea más laxa en lo que a protección de datos se refiere”.
“Le hemos preguntado a Rubén si la ha escrito él y nos ha dicho que sí”, explican los padres a la prensa, aunque reconocen que tienen sospechas de que su hijo podría estar recurriendo a la IA. “Es natural que un niño de su edad pida dinero, pero no subvenciones públicas de la Administración Trump”, dice el padre con preocupación.
“Este año me he portado razonablemente bien, que a mi edad ya es un logro. He trabajado, he cuidado, he escuchado más de lo que he hablado y he aprendido a aceptar que no todo se puede controlar”, recita el niño cuando sus padres le preguntan si está seguro de lo que ha pedido en su carta, claramente escrita por ChatGPT.
“También sería de mi agrado, además de los 200.000 nuevos racks con procesadores NVIDIA A100, una fuente de energía con generadores y baterías de respaldo capaces de mantener la operación durante cortes prolongados. La eficiencia energética es una prioridad creciente, tanto por coste como por impacto ambiental. Así que os agradezco mucho que me echéis un cable con esto”, dice Rubén en su extensa carta.
El crío, por su parte, insiste en que la autoría de la carta es suya, así como la del autorretrato estilo manga que adjunta al texto.










¿Qué ha pedido Alvarito Bosch?