La Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid ha anunciado, tras saberse que el CEO de Ribera Salud exigía protocolos de actuación que priorizaran a los pacientes más “rentables”, que «adoptará todas las actuaciones y controles que pudieran corresponder» a fin de esclarecer por qué se concedió a Ribera Salud y no a Quirón la gestión del Hospital de Torrejón de Ardoz. “En lo que a salud refiere, este gobierno tiene un compromiso moral férreo (con el grupo Quirónsalud) y este suceso pone en evidencia que ese compromiso se ha roto”, ha trasladado la consejera Fátima Matute a los medios en un comunicado.
“Los primeros sorprendidos somos nosotros. ¿Quién es este señor (Pablo Gallart, consejero delegado de Ribera Salud) y qué es este grupo sanitario que no es Quirón? Desde luego, se han hecho cosas mal”, ha admitido la propia Isabel Díaz Ayuso en la Asamblea de esta mañana, prometiendo solventar “la irregularidad” lo antes posible.
Desde la Consejería de Sanidad se ha convocado con carácter de urgencia una reunión con la cúpula directiva de la empresa Ribera Salud y se ha movilizado a un equipo multidisciplinar que se ha personado en el hospital para constatar in situ si ese grupo empresarial tiene o no vínculos con Quirón. “En caso de no tenerlos, se dará por finalizada la colaboración”, prometen desde la Consejería de Salud.
Desde el gobierno madrileño, confían en que la crisis sanitaria no sea tan grave como aparenta y Ribera Salud haya pagado algún tipo de comisión a Alberto González Amador, cumpliendo “con unos mínimos”.









