Esta mañana, los servicios de emergencia han tenido que socorrer a un abulense que, después de ponerse del revés un chaleco antibalas, ha sufrido el impacto en el pecho de más de seis mil proyectiles. Según fuentes policiales, el hombre tomó prestada la prenda de un amigo militar, que no le puso al corriente de las medidas de prevención que debía tener en cuenta. «Se convirtió en un coladero», señalan los agentes.
La víctima se encuentra estable, ingresada en el Hospital Provincial, donde se le están extirpando las balas una a una. «Hemos encontrado munición de la Guerra Civil», dicen los médicos.
La desgracia persigue a la familia de este señor, pues hace dos años su mujer casi muere desangrada al ponerse un tampón del revés.
«Al menos no me he puesto el fachaleco del revés, que me habría vuelto de izquierdas», se consolaba el abulense nada más recuperar el conocimiento.









