Pieter van der Linde, físico teórico experto en viajes en el tiempo, ha logrado que le concedan el Premio Nobel de Física de 2017 por sus investigaciones consistentes en modificar eventos del pasado desde el presente. Los científicos Rainer Weiss, Barry Barish y Kip Thorne han amanecido hoy despojados del galardón del que disfrutaban desde hace ocho años y admiten sentirse estafados, aunque no niegan el mérito del premiado.
«La concesión de este Nobel no es solamente un honor sino también una prueba más de que mi trabajo tiene solidez», ha comentado el físico de origen holandés a la prensa. Ha reconocido que la principal motivación para investigar la manipulación de eventos del pasado fue una discusión que mantuvo con un colega, tras la cual se le ocurrió la réplica perfecta. «Pensé que tenía que haber una forma de volver atrás para soltar esa réplica en el momento justo», dice. Aunque se ha hecho con el Nobel de hace ocho años, confiesa que su proyecto de ganar aquella discusión sigue pendiente porque es incapaz de recordar el día y la hora en los que tuvo lugar.
A modo de curiosidad, van der Linde cuenta que ha tenido que repetir varias veces el discurso de agradecimiento en plena gala, pues los nervios lo traicionaban y se trababa. «Acabé con un jet lag de campeonato», dice.
Este científico está centrado ahora en arrebatarle el Nobel de la Paz a Donald Trump, que lo ganará el año que viene.









