Muchas familias españolas ya han empezado sus vacaciones de verano o las tienen ya preparadas y, según ha confirmado el Instituto Nacional de Estadísticas, todas repiten el plan del año pasado: volver a discutir, cuando arranquen los días de descanso en familia, por algo que se dijo en 2012. “Nosotros somos de montaña porque se está más fresquito, pero sí, supongo que el plan es volver a discutir por aquel comentario fuera de lugar que me hizo mi marido hace ya más de diez años y que recuerdo cada año cuando llegan estas fechas”, explica Esther Ruiz, de Madrid, que, igual que su pareja, está deseando gritarse con su marido en el coche para acabar llorando en silencio durante 200 kilómetros sin decir nada.
Aunque muchas familias planifican un montón de actividades, la mayoría considera inevitable, ni que sea por tradición, volver a sacar a la luz rencillas que durante el resto del año, a causa del trabajo y la falta de tiempo, quedan enterradas por la rutina. “Ahora ya no discutimos por el tema previo de la discusión, sino por las sucesivas discusiones que generó esa discusión y que siempre son en vacaciones. El año que viene probablemente nos echaremos en cara algo que diremos durante este agosto y que puede ser cualquier cosa: un comentario, un mal gesto, un cara ambigua…”, explica con ilusión José Romín, de Girona. Viajará a Suiza con su mujer y sus hijos adolescentes. “Ahora ya tienen edad para unirse a la discusión que tengamos, ya no se quedan fuera como cuando eran más pequeños”, dice.
Según el INE, arruinar las vacaciones es el principal destino vacacional del 98% de los españoles.










Lo que tendrían que hacer es irse a Marina d’Or