El verano está para desconectar y para pasar unos meses tranquilos, pero irse de vacaciones y dejar tu casa sola en tu ciudad es muy peligroso porque lo más probable es que te la okupen. Hay todo tipo de soluciones, como poner alarmas o dejar ropa tendida en la cuerda; sin embargo, la más efectiva es la de facturar tu casa y llevártela contigo de viaje, algo que ya es posible por el tamaño actual de las viviendas en España. A continuación, nuestros expertos de Idealista te explican cómo.
Elige un destino muy turístico para que tu casa se revalorice. Si vives en Valladolid y viajas a Venecia, tu casa podría multiplicar hasta por cinco su valor.
Envuelve tu casa en cartón y llévala al aeropuerto. Necesitarás también mucha cinta adhesiva y ayuda de tus amigos para levantarla.
Quita todos los líquidos y cuchillos de tu casa para que la compañía aérea no te dé problemas. Aunque de momento no hay casas de mano para llevar en cabina, es mejor que evites objetos peligrosos porque podrían generar problemas con la seguridad del aeropuerto.
Evita viajar con Iberia para que no te pierdan la casa. Muy importante.
Paga el suplemento de facturación y viaja con tu casa en la bodega del avión. No te preocupes, irá muy bien acompañada de las maletas y las casas de los demás pasajeros.
Una vez en tu destino, busca un solar en el que colocar tu casa. No será difícil porque cada vez más personas se llevan su casa de viaje y hay muchos huecos habilitados para esta nueva demanda.
Disfruta de tus dos semanas de vacaciones con la tranquilidad de que nadie ha okupado tu vivienda. Cuando vuelvas, tendrás la seguridad de que tu casa sigue donde estaba, a no ser que unos turistas hayan puesto su casa en tu sitio. Entonces tendrás que buscar un nuevo lugar en el que vivir.









