La reciente escalada militar de la ofensiva israelí ha preocupado a muchos ciudadanos europeos, quienes observan las imágenes sin comprender la aparente indiferencia de la Unión Europea, acusada de inacción o incluso de colaborar con Israel en el genocidio. Sin embargo, Bruselas finalmente ha respondido a esas críticas con firmeza, aclarando que la mitad de las bombas que caen sobre Gaza fueron fabricadas en Europa, “lo que implica que fueron fabricadas «siguiendo los estándares europeos de calidad, los más estrictos del mundo”.
“Tanto los gazatíes como los europeos pueden estar seguros de que todo el armamento europeo utilizado durante el genocidio ha sido fabricado dentro del marco estratégico de la unión en cuanto a salud y seguridad laboral”, ha indicado esta mañana en un tranquilizador comunicado la Dirección Gneral de Mercado Interior e Industria de la Comisión Europea.
La Unión Europea garantiza en el Reglamento General de Seguridad de los Productos (Reglamento (UE) 2023/988) que todos los productos fabricados en la UE son seguros para el consumidor, que no contienen piezas pequeñas no etiquetadas y que incluyen un código de producto y trazabilidad. “En ese sentido, la Comisión ha hecho todo lo que está en su mano para garantizar la seguridad del Genocidio”, decía hace unos días Ursula von der Leyen el pasado martes al no entender las críticas por la parálisis de Europa ante el conflicto.
«No se trata de parálisis o complicidad con el exterminio; es una colaboración activa siempre dentro del marco de calidad de los productos europeos», añadió la presidenta de la Comisión.
En caso de que las bombas vendidas a Israel sean defectuosas en materia de seguridad, se iniciaría un proceso administrativo contemplado en el reglamento (UE) 2023/988 que entró en vigor el 13 de diciembre de 2024 y que sustituye a la anterior directiva(2001/95/CE), por lo tanto, muy probablemente deberían iniciarse dos procedimientos administrativos paralelos que deberían resolverse en un período no inferior a 48 meses.










Unos quieren exterminar a los otros y quitarles to, y los otros que no se lo quiten. Dos radicalismos extremos de diferente signo, literalmente nay diferencias entre unos y otros, da igual lo buenas que sean las bombas que se tiren.
«Las bombas europeas no contienen piezas pequeñas que supongan peligro de atragantamiento para los niños de 0-3 años, por lo que son totalmente seguras para ellos.»