Alertados de que este año los niveles de polen en la capital de España pueden ser más elevados de lo habitual para esta época del año, agravando los síntomas de los pacientes alérgicos, los responsables del Ayuntamiento de Madrid procederán esta misma semana a talar los dos árboles que quedan en pie en la ciudad.
«Estos últimos años hemos ido retirando de la vía pública la vegetación responsable de los pólenes más problemáticos, las gramíneas, el olivo, el plátano de sombra y las cupresáceas. Las alergias continúan, lo que es prueba irrebatible de que los dos árboles que aún no hemos talado están detrás del problema», explicaba esta mañana, en Onda Cero, José Luis Martínez-Almeida, quien avisaba de que «las alergias pueden prolongarse unos días después de la tala, pero deberían ir remitiendo después de que hayamos quemado toda la vegetación conflictiva. O sea, toda la vegetación».
El consistorio de la capital pondrá terrazas en el emplazamiento actual de estos dos árboles. «Si algo tiene que molestar, que sea el humo», señala el alcalde.
Si las alergias primaverales persisten, será porque el problema está en los propios ciudadanos «polisensibilizados». De ser así, Almeida no descarta deportarlos «como se hace en los países más avanzados del mundo».










Lo que tendría que hacer es urbanizarlo todo
Madrid, la ciudad más arbolada de España y entre las primeras del mundo. Mejor deportar a los alérgicos a Barcelona, que allí sí que no corren peligro… ni de sombra.
Y por qué no se quita el de en medio porque lo que si es peligroso es la falta de inteligencia y sentido comun