Un piso situado a las afueras de Barcelona, en el barrio de Sant Andreu, se ha mostrado sorprendido al darse cuenta de que gana más dinero por el mero hecho de existir que un español trabajando 40 horas semanales. Solo por haber sido construido y no derrumbarse, el piso recibe un sueldo superior al de la media de los españoles por madrugar y pasar ocho horas en el trabajo.
Cuando el piso se ha enterado de que hay españoles que trabajan las 40 horas semanales y aún así tienen que compartir piso para poder pagarle el sueldo, se ha quedado perplejo. “Pero si solo tengo dos habitaciones, estoy mal iluminado y muy lejos del transporte público”, ha dicho. El piso ni se imagina que otros inmuebles de su edificio cobran incluso más que él.
Con el dinero mensual que recibe por el mero hecho de existir, el piso está pensando en alquilar un piso mejor que él. “Si me convirtiesen en piso turístico podría llegar a alquilar sin problema un buen piso en el centro”, asegura. “Incluso dos”, añade. “Tampoco me importaría estar vacío unos años para que así subiera mi valor al haber menos pisos disponibles para alquilar y así acabar cobrando más”, ha reconocido.
Si la tendencia en el mercado inmobiliario se mantiene como hasta ahora, los únicos que podrán permitirse alquilar pisos serán los propios pisos, de manera que los trabajadores tendrán que conformarse con vivir en la calle o en los portales de los edificios.










Lo que hay que hacer es darle tol poder
Titular: “Un español criado en el centro de Madrid, hijo de dos catedráticos con alto sueldo, sorprendido de que después de dedicarse en su infancia y juventud a tocarse el higo, no puede permitirse tambien vivir en el centro de Madrid donde fue criado entre algodones y solo se puede permitir hacerlo en una pequeña aldea lejos de la capital.”
Hijo de «catedráticos con alto sueldo». Eso sí que es noticia.
y lo bien que les està funcionando haberse asociado para anunciarse juntos y acordar precios que jamás habían soñado ni se hubieran atrevido a pedir. Maldita la gracia del humor esponsorizado.