Al grito de “que viene, que viene, ahhhhh”, Jaime Fonseca, un bilbaíno de 54 años ha dicho a su familia que va a necesitar la epidural porque “viene cabezón y del revés”, según ha podido saber la prensa. “Soy un partidario de lo natural y quería sentirlo, ¿sabéis? pero ahora me da miedo y solicito anestesia”, ha declarado desde el sofá, aguantándose la barriga, bastante hinchada, con ambas manos.
“El problema es que viene del revés, no sé qué ha hecho ahí dentro pero se ha dado la vuelta”, ha dicho Fonseca al borde del llanto, asumiendo que no está “preparado” para el alumbramiento.
“Ahhhh, familia, ayudadme, aaaahhhh”, ha gritado, ya desde el baño. Ninguno de sus actuales hijos ha acudido a cogerle la mano, pese a que él lo ha solicitado en repetidas ocasiones. De hecho, ha tenido que ser él mismo quien se ponga paños de agua fría en la frente durante el proceso para no desmayarse.
“Bufa, bufa”, se han limitado a gritarle sus allegados con mucha desconsideración sin atreverse a quedase a su lado por ser demasiado aprensivos.
Al salir del baño, Fonseca ha informado que “el cabezón” al final ha pesado solo medio kilo; dato que ha podido averiguar porque se ha pesado antes y después de la evacuación.
“Al menos ha sido menos complicado que aquella vez que me tuvo que ayudar un taxista”, ha dicho.










JUAJUAJUAAAA se pensaba que iba a cagar un zurullaco el condenao yo me partoooo!
Que sepeis que aqui se habla mucho de la epidural, pero poco de la Epilady, una mujer hecha y pelecha!
A ni pasaba igual, pero gracias la defecación subrogada mi vida ha cambiado. Ahora me pego unos festines de opulencia desmedida y después le pago a un pobre para que lo cague todo por mí.
Y eso que era de Bilbao, a cualquier mortal de otras latitudes esto le habría costado la vida 😀