El expresidente del Gobierno con el PP Mariano Rajoy y la líder de Podemos, Ione Belarra, mantuvieron este miércoles una tensa conversación en la comisión parlamentaria de investigación sobre la operación Cataluña donde la diputada de Podemos le preguntó al expresidente si podía decir “quién es M. Rajoy”. “Bueno, sobre esos asuntos no voy a hablar”, replicó el expresidente.
Rajoy dijo no conocer “ni una palabra” de las búsquedas policiales sobre dirigentes del partido morado. “Es que yo no tendría ni tengo ni tendré en hacer ninguna inspección con ustedes porque no me parece que sean tan importantes para mi vida. Yo nunca espiaría a miembros de las Cortes Generales”, dijo Mariano Rajoy.
“Ahora bien, M. Rajoy… él quizá sí tiene interés, si cree que es necesario para la defensa de España. Él, cuando cae el Sol, sale ahí fuera, a las calles, y hace el trabajo sucio que yo no me atrevo a hacer…. ¿Quién es esa persona? Yo no se lo puedo decir”, añadió guiñando un ojo.
“Yo soy Mariano Rajoy, pero en las sombras… Ahí soy otra persona”, repitió.
“En su partido ya saben lo difícil qué es mantener a raya las contradicciones entre el personaje y la persona”, dijo Rajoy provocando las risas de los populares, presentes en la sala. Ante la insistencia de Belarra, el expresidente de España matizó sus palabras con contundencia y dijo “Déjenme ser absolutamente claro: no soy M. Rajoy, él es otra persona, una persona más valiente, más capaz…”.
“Excepto, claro, por la noche, cuando los españoles puedan necesitarlo”, añadió a continuación, dando a entender que las acciones o procedimientos de esa identidad no coinciden con la suya. “Yo no controlo a la gran M, así que no me pregunte a mí”, llegó a replicar a Belarra en tono condescendiente.
“M. Rajoy quizá no es el héroe que España merece pero sí que el que necesita el alcalde y los vecinos, o algo así”, se explicó Rajoy.
Al finalizar la sesión de la comisión de investigación, Mariano Rajoy gritó “¡oh, no, los españoles me necesitan de nuevo!” y se metió en el baño para salir a continuación con una corbata distinta y salir corriendo hacia la calle a, según sus palabras, “ayudar a España”. Casualmente, minutos más tarde, la “M. Señal” iluminó el cielo de Madrid, dando a entender que la policía patriótica precisaba su ayuda.









