Las seis horas que duró el debate parlamentario de este miércoles en torno al gasto en defensa que debe afrontar España dejaron claro a los españoles que Pedro Sánchez no dejará de insistir hasta que se autorice la compra de un nuevo avión Falcon. «Lo del Falcon 2 sobrevoló toda la sesión de ayer, nunca mejor dicho», aseguraban desde la oposición, pero también los socios del Gobierno. «No me gusta la palabra rearme, se trata de reforzar las estrategias y los recursos para la protección de los europeos ante amenazas futuras», insistía Sánchez. «Se refiere a que quiere un avión nuevo», constataban los ciudadanos.
La ciudadanía agradecería que el Ejecutivo hablara claro y no metiera miedo para justificar el gasto que supondría la compra de un nuevo Falcon. «No se tocará ni un céntimo del gasto público», insistía el presidente. «Porfa, porfa, porfa», agregaba.
Los socios de Sánchez se plantean apoyar el gasto en defensa (es decir, la compra del nuevo Falcon) para que termine de una vez la retórica bélica y la población deje de pensar en kits de supervivencia. «Debemos valorar si merece la pena pagar para que deje de dar la murga», señalaba Yolanda Díaz ayer a su salida del Congreso.
«Europa no puede seguir dependiendo de otros en un escenario como el actual», reiteraba Sánchez al cierre de la edición. «No podemos esperar al Black Friday, sería raro que lo rebajaran», añadía.










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