spot_img

Un voluntario de Cruz Roja insiste en que, si aparte de donar sangre donas el corazón y el hígado, te da dos bocadillos

«Donar sangre está genial, pero te animo a pensar a lo grande». Con estas palabras, Agustín González Plasencia, voluntario de Cruz Roja, intenta convencer a los donantes para que den un paso más allá «y alcancen otro nivel ofreciéndonos también su hígado, sus riñones y su corazón». González cree que la ambición es lo que diferencia a un donante triunfador de un «sangre templada», como llama él a los que no se atreven a dar ese salto que les propone. «¿Para qué conformarse con un bocadillo si puedes tener dos?», dice.

«La valentía tiene premio», reitera este voluntario, que ya ha convencido a dos jóvenes para que le den sus ojos. «La gente viene aquí por el bocadillo y no se plantea que puede obtener otro bocadillo más si optimiza su donación. Estos dos máquinas de la donación se han bajado del autocar con las cuencas vacías, un bastón y el estómago lleno a cambio de cero euros», explica.

El voluntario no quiere dar detalles sobre el bocadillo de hígado que le ha ofrecido a una señora después de que donara sangre. «Es verdad que algunos órganos no nos sirven por lo que sea, pero aquí se aprovecha todo», se limita a comentar.

«En este país somos líderes en donaciones de órganos porque somos líderes en bocadillos, esto es así», sentencia el voluntario.

1 COMENTARIO

Solo los miembros pueden dejar comentarios. Únete ahora para comentar.

Apúntate a nuestro boletín de titulares

spot_img

Últimas publicaciones

spot_imgspot_img