Tras el anuncio de ayer de un alto el fuego inminente, Benjamin Netanyahu, el primer ministro israelí, ha comunicado hoy mismo que se va a retrasar indefinidamente porque ha acudido a su terapeuta y este le ha aconsejado “no rehuir el conflicto”, dado que a largo plazo hacer eso “perpetúa dinámicas disfuncionales y refuerza patrones de evasión emocional”.
“Mi terapeuta me ha dicho que es natural que frente a un conflicto surjan las ganas de rendirse o pactar, porque es agotador o emocionalmente demandante, pero entonces el mensaje que te das a ti mismo es que está bien invalidar tus propios deseos”, ha señalado el mandatario israelí en un comunicado divulgado por su oficina esta madrugada. “El conflicto no siempre es algo negativo, puede ser una herramienta de crecimiento y autocuidado”, apunta.
“Me ha costado hacerme caso, pero merezco ser escuchado”, dice el mandatario, que ha sido acusado de genocidio por diversas organizaciones.
Así, Netanyahu deja claro que el alto el fuego se demorará unos días porque siente la necesidad de autocuidarse reafirmando sus límites, “que justamente están más allá de las fronteras de Israel”. “Mis emociones son válidas y el cambio lleva tiempo, por tanto, no podemos precipitar el alto el fuego”, afirma.









