Esta pasada Nochevieja, David Broncano, presentador y director de La Revuelta, y la colaboradora Lalachus, fueron los encargados de despedir el año en las Campanadas de RTVE. La emisión, lejos de ser un evento festivo para todos, terminó generando una notable polémica en redes sociales y en distintos sectores de la sociedad cuando la cómica Lalachus puso los ojos en blanco, mostró una estampita de Lucifer y pronunció las palabras «Yo siempre llevo encima mi estampita del Macho Cabrío, el Innombrable. ¡Por las llamas que nunca se apagan, convoco al príncipe de las sombras para que se manifieste ante mí: Satán, portador de luz, oh, mi señor, abre las puertas de tu reino y escucha mi clamor!». La invocación sorprendió a los 6,7 millones de espectadores, que optaron por cambiar de año con la propuesta del ente público y que no esperaban esa «salida de tono».
«Que las estrellas se oscurezcan y la luna sea testigo de este pacto con el fuego eterno. Oh, señor del caos, despierta y haz que tus sombras cubran la luz del Sol y arranques el cuello de todos los que no creen en ti», dijo la cómica, animando al Anticristo a desencadenar el Apocalipsis y poner fin al Reino de Jesús, acabando con la vida de todos aquellos que no comulguen con el satanismo. Mientras Lalachus pronunciaba esas palabras contrarias a la fe católica, David Broncano le reía la gracia dibujando una estrella de cinco puntas en el suelo. Segundos después se abría una grieta en el suelo, el propio Belcebú emergía de la misma y devoraba la cabeza del presentador de La Revuelta.
«Astaroth, oh, Astaroth. Ph’nglui mglw’nafh. Jajajaja», decía Lalachus entre carcajadas.
A continuación, las llamas que desprendían los cuernos del macho cabrío aparentemente rompieron las cámaras y se cortó la retransmisión en directo desde Puerta del Sol para dar paso a un anuncio de Coca-Cola, el primero del año.
El gesto (la invocación satánica) de Lalachus ha sido considerado por muchos colectivos como una ofensa a los sentimientos religiosos de la comunidad católica y la asociación ultra Abogados Cristianos ya ha anunciado que la denunciará por blasfemia. «No puede ser que en una emisión en apariencia familiar salga esta cómica, que no sé quién encontrará graciosa, hablando en idiomas profanos anteriores al tiempo mismo y que nos ofreciera visiones horrendas del Príncipe del Mal haciendo que nuestras mentes titubearan al borde de un precipicio infinito, contemplando la certeza de su insignificancia frente a lo innombrable», se quejaba el colectivo en la red social X (antes Twitter).









