“Es hora de volver a casa”. Con este mensaje han anunciado miles de jefes y cargos intermedios a su personal que era momento de volver a trabajar en las oficinas de la empresa y empezar a considerar estas su casa. “Volver a la oficina no significa necesariamente dejar de trabajar desde casa, que es lo que muchos de vosotros pedís, porque la empresa es vuestra casa y siempre lo ha sido”, decía hace poco el consejero delegado de Amazon, Andy Jassy, a través de una carta a sus empleados en la que exigía que a partir de ahora era obligatorio trabajar “desde casa [la oficina]” por lo menos cinco días por semana
“Lo de trabajar en remoto se ha acabado, pero eso no significa que vayamos a poner fin a trabajar desde casa porque para muchos empleados las oficinas son su casa y de hecho cuanto más horas pasen aquí, más parecerá su casa”, explica a El Mundo Today Rubén Tabardillo, el jefe de la división tecnológica de Jenkins & Co. Tabardillo considera que esta nueva medida que pone fin al teletrabajo va a hacer que conciliar sea mucho más fácil “siempre y cuando si los trabajadores consideren que la oficina es su hogar y sus compañeros de trabajo son su familia”.
“A ciertas edades te das cuenta de que hay cosas que están por encima de todo, como por ejemplo ver crecer a los niños y me estoy refiriendo a los dividendos”, explica un directivo que prefiere mantenerse en el anonimato.
“Un desarrollador me pidió seguir trabajando en remoto porque así podía cuidar de su padre enfermo y le dije que yo también era su padre y la cuenta de resultados una enfermedad que cuidar”, añade.
Javier Martín, director de Recursos Humanos de Google para el sur de Euorpa, incluido España, considera que las tecnológicas están haciendo esfuerzos para ayudar a los empleados a cambiar de mentalidad, como por ejemplo dejarles empadronar en la empresa “si eso facilita una mayor sensación de pertenencia”. Por ahora descartan, eso sí, acondicionar las oficinas para hacerlas más confortables porque “hasta ahí podríamos llegar”.









