Sustituyen a los psicólogos por ositos de peluche
El controvertido psicólogo Fernando BrÃos empezó a sentar a sus pacientes junto a un osito de peluche escondiéndose él en la habitación de al lado para tomar notas. Descubrió que sus clientes eran mucho más comunicativos con el osito que con él. Ahora el problema es que otros psicólogos están imitando este modelo y ya son pocos los que se molestan en escuchar y apuntar lo que dicen los pacientes. Mientras el peluche trabaja, ellos pasan las horas bebiendo en los bares. Sigue leyendo…



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