
Un equipo de investigadores de la Universidad Complutense de Madrid ha demostrado que la vagina tiene efectos afrodisÃacos “sobre todo cuando la acercas mucho a un hombre para que la vea bien”, en palabras de Jorge Herrero, experto en biologÃa y responsable del estudio. La investigación concluye que el efecto excitante del órgano femenino decrece con el tiempo aunque no lo haga el tamaño de la vagina. “No sabemos exactamente qué cambia en ellas pero algunas vaginas de más de sesenta años pueden provocar ansiedad, pérdida del apetito e incluso claustrofobia”, advierte Herrero.