“Soy adicto a que me tosan en la cara”
“Hola, me llamo Francisco y soy adicto”, se presenta obedeciendo al protocolo de su grupo de apoyo. Sin embargo, Francisco Quijada -con quien he quedado en un restaurante chileno- no es un adicto común. No está enganchado a los estupefacientes, al alcohol o al sexo, sino a que le tosan y le estornuden en la cara. Todo empezó cuando, durante su infancia, se hartó de que la chica que le gustaba le escupiera cada vez que él se le acercaba. “Asà que la saliva es el único amor que conozco”, dice tratando de sonreÃr y de quitarle dramatismo a una anécdota que ha marcado su vida. Sigue leyendo…



Lee los contenidos de otras épocas:
