Desde esta mañana hay un usuario menos en Instagram. Jaqueline Watford, una “influencer” de 24 años natural de San Francisco, ha desaparecido de nuestra realidad al quedarse atrapada en un bucle espacio-temporal tras hacerse un ‘selfie’ entre dos espejos en el baño de su domicilio particular.

“Primero empezaron a verse infinitas ‘Jaquelines’, y cuando hizo la foto entró en un limbo”, explica Kevin Systrom, cofundador de la red social. “En los términos de uso ya hemos avisado del peligro de meterse en medio de dos espejos, pero muy pocos de nuestros usuarios se los leen”, reconoce el empresario. “El próximo aviso estará compuesto exclusivamente de ‘emojis’”, promete.

Ahora Watford se encuentra en paradero desconocido y se sospecha podría haber provocado un pliegue en nuestra dimensión y haber sido transportada a otra de las diez que existen. Sus allegados mantienen la esperanza de que se encuentre en una realidad paralela en la que consiga muchos “likes” por su foto. “Esté donde esté Jaqueline, seguro que está monísima”, asegura una de sus fans.

“Hemos activado un ‘hashtag’ para encontrarla y no descartamos hacer una ‘story’ con gancho para traerla de vuelta a nuestro mundo”, anuncian desde Instagram.