Poco a poco se van conociendo los nombres que conformarán el nuevo gobierno de Pedro Sánchez. La última figura en sumarse a esta lista es la de la primera dama, que finalmente asumirá el propio Pedro Sánchez. “Este rol siempre se ha asociado a las mujeres”, explica el presidente. “Ya va siendo hora de que esto cambie. ¿Por qué los hombres no pueden ser primera dama?”, preguntaba esta mañana en una rueda de prensa.

“Sé mantenerme en un segundo plano; hasta ahora, mi carrera política se ha basado en pasar desapercibido”, reconoce. El socialista recuerda que la primera dama “debe estar ahí siempre para apoyar al presidente en los momentos difíciles, y yo en los momentos difíciles solo me he tenido a mí, de modo que merezco ser mi primera dama”.

El presidente asegura que su esposa está conforme con la decisión y, “sin desmerecer su elegancia”, argumenta que “los medios siempre se fijan en mi aspecto y mi atuendo más que en el suyo”. Sánchez promete apostar por la sobriedad sin renunciar a un estilo propio. “La gracia está en llevar camisas blancas con traje negro o trajes de sastre monocromos sin resultar aburrido, en transformar los looks más sencillos en los más interesantes y sugerentes”, ha explicado.

Al ser preguntado por más detalles sobre la composición del nuevo gobierno y la estrategia que pretende seguir con el tema de Cataluña, Sánchez ha aclarado que “ahora mismo están hablando ustedes con la primera dama y, como comprenderán, no me toca a mí pronunciarme sobre estos asuntos”.