Mientras millones de seguidores de la saga de “Canción de hielo y fuego” esperan que George R. R. Martin termine la novela “Vientos de invierno”, esta semana se ha sabido que el autor estadounidense ni siquiera ha empezado ese nuevo libro porque se ha enganchado a la serie “Juego de Tronos”, basada en sus propias novelas.

“Es adictiva la serie esta”, confiesa el escritor en plena maratón, tumbado en el sofá con el portátil abandonado en su escritorio con el documento “Sin título 1” abierto pero en blanco. “Los libros están bien, pero claro, no es lo mismo que verlo así en la pantalla grande”, dice.

“Lo de la boda roja se veía venir desde el principio, y eso que se me había olvidado completamente, pero sigue estando muy bien, y tampoco recordaba el personaje de Luis, de Andamios Luis, no me suena haberlo puesto en los libros”, dice. Como hace tiempo que escribió las novelas originales, reconoce que los giros de la trama siguen sorprendiéndole y, de hecho, parte del motivo por el que no quiere seguir escribiendo nada es “que luego lo adapten para la televisión y yo ya me sepa la trama de memoria”.

“Me siento delante del ordenador y abro Microsoft Word dispuesto a ponerme a trabajar, pero siempre acabo en HBO viendo un nuevo capítulo”, lamenta. “Es difícil concentrarse en una novela tuya cuando estás enganchado a una serie basada en una novela tuya”, argumenta.

George R. R. Martin asegura que, cuando haya visto las siete temporadas de la serie, y hasta que se estrene la octava, aún no se pondrá a escribir “Vientos de invierno” porque quiere empezar a leer los libros de “Juego de Tronos” desde el principio, pues “ya no me acuerdo de cómo eran y con la serie me han entrado ganas de releerlos”.