El doctor Jorge Noguera Pérez, de 57 años, ha revolucionado el mundo de la homeopatía esta semana. Al ver cómo otros homeópatas lo superaban en prestigio, Noguera se ha diluido en agua para ser más efectivo. “Las partículas de su cuerpo se han extendido por toda la bañera”, explica Cristina Aranguren, su secretaria.

Tras abandonar su forma sólida para convertirse en líquido, el Dr. Noguera confía en que sus diagnósticos sean mucho más precisos. “A veces confundía el cáncer de colon con el de próstata, y medicaba a sus pacientes con el agua que no era”, lamenta su empleada. “Ahora que él mismo es agua, podrá curar desde dentro, atacando a la enfermedad personalmente, aunque primero tendré que embotellarlo”, explica la mujer.

“Cuando lleve tres meses nadando por el torrente sanguíneo del paciente, se empezarán a notar los efectos”, declaró el homeópata segundos antes de disolverse en el líquido sanador y convertirse, en sus propias palabras, en “la forma del agua”.

“A mí me funciona”, reconoce su primer paciente, que se resiste a ir al baño “porque no quiero mear al doctor ahora que he pagado seis mil quinientos euros”.