Asegurando que “el placer que da ser la primera en tocar el género compensa cualquier madrugón”, doña Manuela Salazar, clienta habitual del Mercado Central de Valencia, lleva más de diez años presentándose a las cinco de la mañana en su frutería de cabecera para seleccionar las mejores piezas sin dejar nada por examinar, palpar, toquetear, apretar y manosear.

Su caso ha trascendido hoy, día del frutero, cuando Manzanas Val Venosta ha premiado al frutero más madrugador de España. El homenajeado ha querido mencionar el caso de Manuela, pues “sin clientes tan madrugadores como ella yo podría dormir un poco más cada día, así que el premio es un poco mérito suyo también”, ha dicho con sorna.

Varios testigos del mercado confirman que, en verano, doña Manuela ha llegado a personarse en la tienda a las tres de la madrugada “porque el proceso de seleccionar melones requiere mucho más tiempo”.

“A veces se pasa tres horas manoseando la fruta y al final decide que no se va a llevar nada”, certifican los fruteros. “Lo último ya ha sido lo de la tienda de campaña”, añaden, confirmando el rumor de que la señora prefiere muchas veces hacer noche frente a la frutería para que nadie se le adelante.

“Hay fans de Apple y luego está ella, que es fan de las manzanas Val Venosta y hace las mismas locuras que hacen los jóvenes con los móviles y las consolas cada vez que sale un nuevo producto al mercado, que en el caso de la fruta es cada día”, explican desde Val Venosta.