El personal del gimnasio “Fitness Albacete” se ha visto incapaz de acceder a su puesto de trabajo esta mañana debido a que uno de sus nuevos clientes, Jacinto Henares, de 67 años, lleva media hora girando el torno de la entrada creyendo que es una máquina para fortalecer los brazos.

El señor está haciendo largas series girando el torno con la mano y fuentes del local aseguran que ya habría quemado 1200 calorías. “La primera giró bien, pero ahora está durísimo”, se sincera el hombre totalmente empapado en sudor. A continuación se ha puesto bocabajo para hacer girar el torno con las piernas y ejercitar también las extremidades inferiores.

En estos momentos, el señor es la única persona ejercitándose en el local porque está bloqueando el acceso al mismo. “Es un ejercicio muy exigente, pero lo debo de estar haciendo bien porque me está mirando mucha gente”, dice.

Al cierre de la edición, los monitores del gimnasio se han quejado de que han tenido que cerrar el gimnasio porque el mismo señor, al cansarse del torno, ha provocado una importante inundación en el local al intentar ejercitarse con los grifos de la ducha.