En el caso hipotético de disponer de superdispositivos de nanotecnología como los que aparecen en la serie Black Mirror y que éstos pudieran introducirse directamente en la retina o en el cerebro a fin de romper todas las barreras físicas en lo que a comunicación se refiere, los españoles los usarían para ver “Sálvame”, según un teórico del Massachusetts Institute of Technology.

“Aunque los aparatos que aparecen en ‘Black Mirror’ todavía son ideas de ciencia ficción, en realidad no cambian tanto el tejido social, que simplemente adopta esas herramientas para lo que ya hace, en el caso español, ver ‘Sálvame’”, explica James Martfield, uno de los mayores teóricos en tecnología e innovación, que describe esa hipotética sociedad distópica donde todos los ciudadanos pueden estar conectados a Telecinco las veinticuatro horas al día como “una amenaza muy seria”.

El experto también se atreve a pronosticar que, si los españoles pudieran acceder de forma inmediata y remota a una hipotética Biblioteca de Alejandría que contuviera todo el conocimiento generado por el Hombre, toda la cultura y absolutamente todo el archivo audiovisual de la Historia, elegirían ver una y otra vez el capítulo de ‘Sálvame’ en el que se recrea de forma paródica una comida en Cantora y Anabel Pantoja se indigna y se va del plató.

En el caso de que los españoles pudieran encargar un robot personalizado, como se plantea en un capítulo de la serie de Charlie Brooker, intentarían replicar al periodista Antonio García Ferreras para tenerlo en propiedad.