Mientras los representantes de JuntsxCat y ERC pactan la Mesa del Parlament y siguen negociando la investidura de Carles Puigdemont, el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, ha asegurado esta tarde que la posibilidad de que el president cesado sea investido desde Bélgica, mediante videoconferencia, es una “ocurrencia” y que sería “absolutamente ridículo y absolutamente inaudito que alguien presidiera a través de un plasma”.

“¿Dónde se ha visto algo parecido? ¿Cómo podría rendir cuentas un representante de la ciudadanía incapaz de comparecer en persona, escudándose de los periodistas y de la oposición detrás de una pantalla?”, ha exclamado Mariano Rajoy, quien ha insistido en que los catalanes “merecen y exigen que se hagan las cosas con seriedad y sentido común”.

El mandatario ha censurado la actitud de los independentistas en una comparecencia emitida a través del televisor de la sala de prensa de la sede del PP en la calle Génova de Madrid, donde los periodistas tomaban nota de sus declaraciones.

“Que dé la cara o que renuncie a representar a nadie”, ha sentenciado Rajoy en un comunicado sin admitir preguntas, reiterando que una investidura por la vía telemática sería “un disparate”.