Según una investigación de The Register (una web especializada en ciberseguridad), los procesadores de Intel de la última década tienen un grave fallo de seguridad que permite instalar cualquier sistema operativo de Microsoft en los ordenadores.

Los detalles precisos de cómo se explota esta vulnerabilidad no han sido publicados pero multitud de desarrolladores están trabajando en un parche desde esta misma semana. Los ordenadores afectados pueden mostrar errores esporádicos, los conocidos “pantallazos azules” y ver alterada su interfaz mostrando una estética anticuada que recuerda a la de los años noventa. Esto afectaría directamente al rendimiento del usuario en su trabajo o en su ocio.

“Los síntomas de que algo va mal son fácilmente detectables por la aparición del conocido logotipo de Microsoft al arrancar el sistema, acompañado de un sonido característico. Si aparece la marca ‘Windows Vista’, la situación probablemente sea irreversible y sea preferible tirar el ordenador a la basura”, señalan los expertos.

Otra señal que delata que nuestro ordenador ha sido infectado es la súbita aparición de un icono con forma de clip de oficina que nos pregunta si estamos escribiendo una carta y se ofrece a ayudar. “Conviene ignorarlo y llamar inmediatamente al servicio técnico, intentar dialogar con él es un error, es justo lo que el sistema pretende”, reiteran desde la web The Register.

Dada la cuota de mercado y la popularidad de los procesadores Intel, este problema afectaría a un amplio número de ordenadores del mercado actual. Del mismo modo, los procesadores utilizados en servidores también entrarían en el grupo de afectados, lo que puede perjudicar gravemente a entornos de virtualización tan populares como los de Amazon o Google.