Cataluña vivió ayer una jornada electoral histórica en la que se acabó confirmando la victoria de Ciudadanos, con 37 diputados, que sin embargo no evitó que los secesionistas superasen los 68 escaños que marcan la mayoría absoluta. En estos momentos, pocas horas después de haber expresado su voluntad en las urnas, los catalanes aguardan impacientes la comparecencia del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para saber si las elecciones fueron legales o no.

Aunque todo parece indicar que se darán los resultados por válidos porque las elecciones fueron convocadas por el Gobierno central y los catalanes confirman que “nadie nos intentó pegar cuando fuimos a los colegios electorales”, la mayoría absoluta de los independentistas contradice los deseos y expectativas de Mariano Rajoy, por lo que no está claro qué va a ocurrir. Además, acaba de saberse que el Supremo ha decidido imputar por rebelión a Marta Rovira, Artur Mas, Anna Gabriel y Marta Pascal, lo que es señal de que “no están contentos” y de que “lo de ayer no les parece bien”.

“Vamos a esperar, Albiol culpó a Ciudadanos de su derrota, no a los catalanes en conjunto, así que no parece especialmente enfadado con nosotros”, apunta uno de los votantes que aún conserva el amargo recuerdo del pasado uno de octubre, cuando intentó “hacerlo lo mejor posible” pese a que luego “no sirvió para nada, al contrario”. “Al final lo que quieres es que estén satisfechos para que no les dé por convocar otras elecciones, porque esto no sé si podríamos soportarlo, especialmente los que tenemos ya una edad y nos cuesta desplazarnos y hacer largas colas”, añade sin dejar de animar a la gente a cruzar los dedos.

Fuentes de Moncloa confirman que Rajoy “no está contento”, pero no se han atrevido a adelantarse a una posible ilegalización. “Él no quiere líos, hará lo que genere menos líos”, sugería un miembro de su equipo de gobierno.