El artista catalán Joan Manuel Serrat ha sabido esta semana que todos los famosos que, como él, participaron en el anuncio navideño de Campofrío de este año han sido remunerados económicamente. Él, sin embargo, se conformó con recibir un lote lleno de lonchas de pavo envasadas al vacío. “Me gustó la idea del anuncio y di por sentado que estas iniciativas navideñas no se cobraban”, explica el cantante. “No me gusta el pavo pero me pareció un detalle”, añade.

Serrat reconoce además que, terminada la última jornada de rodaje, se dio cuenta de que era el único que volvía a casa con un lote de lonchas de pavo Finíssimas Campofrío. “Me vi metiendo la caja en el maletero del coche y me sentí un poco mal. No quise decir nada para que no hubiese mal rollo, pero pensé que era injusto que hubieran tenido esta deferencia conmigo olvidándose del resto”, comenta.

Ayer por la tarde, en una conversación informal con la realizadora del anuncio, Isabel Coixet, el artista supo que todo el mundo había cobrado menos él. “Hasta Chiquito de la Calzada, que ya no está, se llevó dinero por los derechos”, declara con asombro.

“Estuve bastantes horas esperando de pie, fue un poco pesado. Pero también es verdad que mi intervención es breve, sin apenas exigencias interpretativas”, argumenta. “Si me llaman el año que viene les pediré que al menos me paguen el taxi, porque tonto tampoco soy”, dice.

“Es que encima las lonchas son Light, que saben a corcho”, lamenta.