Después de 31 años preparándose para el papel, el exitoso actor estadounidense Kevin Spacey, conocido por películas como Sospechosos Habituales, American Beauty o L.A. Confidential, ha afirmado sentirse preparado para interpretar a un sacerdote por primera vez en su vida. “He hecho cosas de las que no me siento orgulloso, pero ahora estoy preparado para desempeñar este nuevo registro”, se sinceró hoy en un comunicado que ha publicado en sus redes sociales.

El ganador de dos premios Oscar y un Globo de Oro siempre se ha definido como un actor “de método”, y por eso no sorprende que haya llegado tan lejos en la preparación de su próximo papel. “Kevin es muy profesional, capaz de cualquier cosa por conseguir una interpretación realista y memorable”, reconoce Robin Wright, su compañera de reparto en la serie House of Cards. Robin suele recordar en todas sus entrevistas cómo Kevin trató de ganar las elecciones a la presidencia de Estados Unidos mientras se preparaba para el papel en la serie.

“La comunión con el personaje es total”, explica Spacey tras ser acusado de abuso sexual por el actor Anthony Rapp, que tenía 14 años cuando supuestamente se produjeron los hechos.

No es la primera vez que Kevin Spacey sorprende a todo el mundo por su profesionalidad: en 1994, mientras se preparaba para encarnar a John Doe en la película Seven, el actor americano cortó la cabeza de una ayudante de dirección embarazada y se la envió en una caja a su marido. Aunque en el set de rodaje se vivió con tristeza todo lo ocurrido, el resultado final en la película fue espectacular y el actor ofreció una de sus mejores y más realistas interpretaciones.