Un Terminator T-800 catalán procedente del futuro ha aparecido esta mañana en el Parlament de Cataluña y, fijando sus ojos rojos en el rostro de Carles Puigdemont, se ha arrodillado para suplicar al Govern que desista en su empeño de convocar un referéndum ilegal el próximo uno de octubre porque “el futur de la Catalunya independent és el caos i la destrucció fora d’Europa i fora de la llei”.

“¿Cómo ha pasado este robot el control de metales y quién le ha cargado el programa de Ciudadanos?”, ha preguntado la presidenta del Parlament, Carme Forcadell, llamando al robot al orden. La máquina, con un fuerte acento de Girona, se ha presentado como “Terminell, l’últim català” y ha subido al estrado para asegurar que “jo estimo Catalunya”. Luego ha advertido de que el futuro de los catalanes si siguen adelante con sus aspiraciones secesionistas es “una vida errant i clandestina”. Ha añadido además que sólo cuatro de los catalanes del futuro siguen hablando su lengua, pues los demás ya han sido sometidos, aunque no ha especificado por quién.

“En esto se gasta el Gobierno central el dinero destinado a la investigación y el desarrollo. En burdas estrategias para meter miedo a la población con patrañas”, ha lamentado Puigdemont, que ni siquiera se ha inmutado cuando Terminell le ha mostrado una foto de su yo del futuro totalmente calvo y con la cara llena de cicatrices. “Quan faltin els queviures, ell et matarà”, ha asegurado la máquina señalando a Oriol Junqueras.

Una vez expulsado del Parlament entre abucheos, Terminell ha iniciado su ronda de contactos con las televisiones, asegurando que su misión es intentar disuadir a los catalanes hasta el último momento. Hace escasos minutos, 13TV ha confirmado la incorporación del T-800 al programa El Cascabel, donde ejercerá de tertuliano.