Enrique Lozano, de 37 años, se ha quedado dormido con las lentillas puestas y ha conseguido ver perfectamente de lejos en sus sueños. Los hechos se produjeron en la tarde de ayer, cuando este vecino de Valladolid se encontraba viendo una serie en el sofá y empezó a notar que se le cerraban los ojos. “Sabía que si me quitaba las lentillas me desvelaría, así que opté por dejarme llevar”, se sincera.

Nada más empezar a soñar, Enrique notó una definición de imagen superior a lo habitual. “Era como soñar en HD”, explica. Hasta ahora, el joven pensaba que sufría unos sueños muy abstractos llenos de extrañas figuras geométricas que le hablaban, pero gracias a quedarse dormido con las lentillas ha descubierto que tiene sueños de lo más normales, incluso aburridos, en los que aparecen personas corrientes con formas habituales.

Tras poder observar con total nitidez su subconsciente, Enrique ha decidido limpiarlo a fondo porque le daba vergüenza comprobar lo sucio que lo tenía. “Había muchos pensamientos y deseos tirados por ahí”, se sincera. “La fase REM estaba llena de polvo”, añade.

Según los expertos, quedarse dormido con las lentillas puede ser muy peligroso. “El problema es que, aunque el sujeto ve bien durante el sueño, cuando se despierta pierde visión porque se le ha secado el ojo”, asegura Antonia Marino, experta en terapias del sueño. “Freud interpretaba tan bien los sueños porque siempre se dormía con las gafas puestas”, añade. “Pero jamás con las lentillas”, puntualiza.

El caso de Enrique no es aislado: muchos médicos ya han empezado a colocar gafas de sol a los pacientes en coma para que no les ciegue la luz del final del túnel.