Agarrándose la entrepierna y sacando la lengua con pose chulesca y desafiante. Así ha traducido Marta Robles, especialista en la interpretación de la lengua de signos, la intervención de Mariano Rajoy durante la moción de censura a la que se ha sometido el mandatario hoy en el Congreso.

El gesto, que ha sido perfectamente comprendido tanto por la población sorda como por la que oye perfectamente, ha captado con una exactitud milimétrica los argumentos del presidente del Gobierno, sintetizándolos con un movimiento obsceno. “Normalmente se hace el sordo, con lo cual yo me limito a señalarlo, pero esta vez su discurso ha consistido en agarrarse todo el paquete discursivo”, aclara la traductora.

“Se agradece que alguien hable claro en el Congreso de los Diputados”, asegura un telespectador sordo que seguía en directo el debate a través de Televisión Española. “Es la primera vez que lo traducen bien, porque a veces dice no sé qué del vecino y el alcalde y otras frases incomprensibles que entiendo que son fallos de la persona que lo interpreta”, añade.

“Nuestro equipo estuvo horas redactando un discurso convincente pero Marta transmitió nuestro mensaje en menos de un minuto de forma sucinta y contundente”, reconoce Soraya Sáenz de Santamaría. “Si los políticos fuésemos un poco como Marta, a las doce de la mañana ya nos habríamos ido todos a casa”, ha agregado después.

Pese a la simplicidad con la que ha interpretado las palabras de Rajoy, la intérprete admite que los discursos de Irene Montero y Pablo Iglesias han requerido mucho más esfuerzo. Tanto, que a la mitad ella misma se ha limitado a repetir las palabras “Bla, bla, bla” mediante gestos.