El presidente del Grupo Bilderberg, Henri de Castries, ha anunciado hoy que, para ser miembro de este exclusivo foro de personalidades influyentes, habrá que ser “un máquina” y “un figura”. La entidad pretende así limitar aún más la participación de banqueros, políticos, miembros de la realeza, financieros internacionales y empresarios de la comunicación para asegurarse de que sólo cuenta con “los más fieras”.

“Lo que no queremos es que de repente se presente un pelanas”, argumenta De Castries, insistiendo en que “para aportar o incluso asistir de oyente a nuestras conferencias hay que estar partiendo la pana y ser un monstruo y un crack”.

El comunicado ha provocado cierto nerviosismo entre los miembros del club Bilderberg. Nervios que su presidente se ha encargado de calmar insistiendo en que “los que estamos ahora somos peña de la hostia, yo hablo de los que vayan a entrar en el futuro, que tienen que ser realmente amos y gente de esta que dices ‘me quito el puto sombrero, campeón'”.

Entre los actuales integrantes de este exclusivo club se encuentran personas de la talla del estadounidense Donald Rumsfeld, antiguo secretario de defensa de su país, el irlandés Peter Sutherland, entre otros cargos presidente de Goldman Sachs y British Petroleum o Paul Wolfowitz, antiguo presidente del Banco Mundial. Todos ellos han sido definidos por De Castries como “la puta crema, unos maquinotes”.