Dos de cada tres parejas se han conocido tras chocarse y ayudarse después a recoger los papeles del suelo, según un estudio presentado esta tarde. Tras un inicio complicado, en el que la persona que porta los papeles suele maldecir su suerte, al levantar su mirada del suelo y observar a la otra persona, se produce una conexión mágica entre ellas que acaba derivando en una relación sentimental.

El estudio, llevado a cabo por la Universidad de Stanford, también apunta que un alto porcentaje de las parejas se ha conocido tras discutir en el metro, diez minutos antes de descubrir que son nuevos compañeros de trabajo. Lamentablemente, no todos los datos son positivos: muchas jóvenes todavía sufren un flechazo con el chico perfecto apenas unos momentos antes de que su mejor amiga se lo presente formalmente como su novio.

A pesar de la irrupción de numerosas aplicaciones para encontrar el amor, los expertos aseguran que atropellarse con la bicicleta sigue siendo más efectivo que el Tinder. “Cuando somos atropellados, nuestro cerebro libera unas feromonas que favorecen el cortejo”, afirma el experto en sociología y responsable del estudio, John Ritman. “Antes, la mayoría de las parejas se conocía cuando uno le salvaba la vida al otro, pero esa tendencia se ha revertido”, aclara.

Finalmente, el estudio también ha constatado que, cuando se rompe una relación, la gran mayoría de las parejas opta por mirar cómo llueve a través de la ventana mientras visualiza los mejores momentos de la relación con música triste en su cabeza.