Aún sabiendo que el trayecto es un poco más caro, Matilde García, una transexual madrileña de 27 años y de ideología ultracatólica, ha informado esta mañana a la prensa de que esta semana está optando por el taxi como medio de transporte para desplazarse por su ciudad, Madrid.

“No sé, a veces me da por ahí, me lo pide el cuerpo”, ha defendido esta transexual, anunciando su intención de volver del trabajo en taxi “o quizá andando”, aprovechando el buen tiempo. Como transexual y ultracatólica convencida, esta ciudadana ha querido dejar claro a la prensa que defiende el uso del autobús como un medio de transporte “tan válido como cualquier otro” pero que esta semana el cuerpo le pide viajar en taxi.

“El taxi es puntual, rápido y a veces te apetece estar sola”, ha concluido García.

Al cierre de la edición, se ha sabido que el taxista que la estaba llevando al trabajo le ha preguntado su opinión por la polémica de los autobuses con mensajes tránsfobos que han sido retirados de la circulación.