Llamamos gentrificación a la elitización de un barrio a través de los cambios en sus condiciones y equipamiento. Nuevos tipos de comercios, nuevos tipos de inquilinos y, por consiguiente, alquileres y nivel de vida más alto. Con esta sencilla guía podrás saber si tu barrio está siendo gentrificado.

1. Lo que dicen sobre tu barrio: Si la gente que jamás había pisado tu barrio comienza a decir que le gusta porque es “muy barrio, barrio”, significa que tu barrio ha dejado de ser “muy barrio, barrio”.

2. Han pintado un mural en tu fachada: Le arreaste dos paraguazos al que lo estaba haciendo, pensando que era un grafitero. Ahora te enfrentas a una denuncia por agresiones a Ricardo Cavolo.

3. Sabes cómo son los tobillos de todos tus vecinos: Al principio pensaste que varios de ellos trabajaban en la vendimia. Cuando el 80% del barrio comenzó a arremangarse los pantalones hasta la pantorrilla, entendiste que era la nueva estética predominante. Eso sí, te estás ahorrando un dineral en periódicos: ahora te dedicas a leer las frases de sus tatuajes: “Carpe diem”, “Life is a game and you are the winner”, “Love will tear us apart”…

4. Los vecinos han empezado a saludarte con un pico en la boca: Menos mal que el señor Manolo, el del bigote que fumaba puros, se mudó hace un año a casa de su hijo.

5. La churrería ha colgado un cartel de “Vegan Certified”: No tienes ni idea de lo que significa, pero crees que el cartel que deberían poner es el que advierte de que los churros los siguen refriendo en aceite de hace mes y medio. Otro cartel con los puntos de venta de Almax más cercanos tampoco vendría mal.

6. En los bares ya hay más jóvenes haciendo fotos para Instagram a los parroquianos habituales que parroquianos habituales: ¿Quién le iba a decir a Toribio que la foto de él comiéndose una banderilla iba a tener doscientos cuarenta y seis ‘likes’?

7. Te han servido un “Sol y sombra” en un tarro de cristal: Es lo más parecido que has experimentado a probar las muestras de heces que le llevas al médico cada tres semanas.

8. El descampado que veías desde tu ventana es ahora un huerto urbano: Sólo esperas que antes de plantar las patatas y la col calé hayan quitado todas las jeringuillas y a Señor Dientecitos, el hámster de tu hija que enterrasteis allí.

9. Tu hija te ha propuesto convertir vuestro salón en un espacio artístico multidisciplinar: Ni idea de a qué se refiere, pero le has dicho que sí porque crees que es una buena manera de que supere lo de Señor Dientecitos.

10. Te has dejado barba larga y regentas un local de cereales: Opción 1: Tu barrio, efectivamente, está muy gentrificado y has entrado al trapo. Opción 2: Estás haciendo el ridículo.